jueves, 19 de marzo de 2009
miércoles, 18 de marzo de 2009
¿Qué he hecho yo para soportar esta película?
¿Justicia?
1
El Ministerio Fiscal ha solicitado una pena de tres años y seis meses de prisión para un hombre de 75 años al que los agentes le intervinieron casi dos gramos de cocaína que el acusado adquirió en Córdoba.
2
El fiscal-jefe, José María Martín-Caro, tampoco quiso valorar la resolución, pero calificó de "comprensible error jurídico" el cometido por el Ayuntamiento.
La polémica de Enrique Moreno "El Fenómeno"
En la revista semanal "Córdoba Gráfica" de 1934 me encontré con esta polémica creada en torno a la escultura de Eduardo Lucena, obra de Enrique Moreno. Fue atacada hasta el punto de quedar olvidada en un rincón hasta hace poco. Evidentemente no es por la calidad de la talla, quizás si peca de algo es de moderna y avanzada a su tiempo. Especialmente esclarecedor es el párrafo en el que cuenta que cuando se ha pedido opinión sobre la obra y el autor "todo el mundo ha mantenido un discreto silencio". Ya se mascaban las dos españas que nos helarían el corazón. Ya atacaban con la primera arma que entra en estos combates: El silencio, el que precede siempre a la Tormenta.
Boceto del "Fenómeno..."

Estimado Jerónimo, vaya alegría que me has dao... y me consta, que es cosa compartida por esta Taberna. También la alegría entra en Talbania, tierra natal de este "Rambleño de Montalbán", ese joven artista que no llegó a los cuarenta años, el mismo que lo fusilaron ese maldito día, el nueve de Septiembre, del treintayseis...
Gracias, Jerónimo... Pues llevo años buscando (lo que sea) alguna pista que me lleve a confirmar algunas de sus diversas obras, ya que Enrique Moreno Rodríguez fue autodidacta aprendiz de cualquier cosa, y sin duda, un maestro en todo lo que manejaba.
¡Por eso molestaba!
Ahora me tomaré un café a la salú de mi paisano y del recuerdo que tú has traído a la Taberna. Ya te digo: él nació en la calle Empedrada, 103 y el ""verde... en el 187.
Vivo en el sur de Talbania, calle De las Ocho fanegas s/n, (esquina con Escultor Enrique Moreno Rodriguez.)
PD: el café lo pago yo...
Salú...
AVE FÉNIX
salú pa t@s
P. D. amiga mugaisma, tome nota y al ataquerrr! >;o]
martes, 17 de marzo de 2009
El Derecho a la Vida.
Utilizando la estrategia de la demagogia para movilizar a sus feligreses y electorados,
¿Por qué utiliza la jefatura de
Así pues, ante este insulto a la inteligencia es necesario hacer algunas breves consideraciones:
Parece una barbaridad, que a estas alturas de la historia,
En el espacio de la historia de
Es cierto que cientos, miles de personas que profesan esta religión, desarrollan un formidable trabajo comprometidas con la búsqueda de alternativas al capitalismo. Y lo hacen, precisamente, aportando ideas que relacionan vida y medio ambiente, como es el caso de uno de los padres de
No parece de recibo, que estos se rasguen las vestiduras por el aborto, mientras bendicen el mercado que ha hecho que los ricos sean más ricos y que los empobrecidos no tengan más futuro que la agonía. Resulta del todo pueril, no considerar la vida como una realidad global e integrada. Repugnante parece, en definitiva, que por ejemplo en un continente como el africano, se condene el uso del preservativo, mientras se extiende de modo imparable la pandemia de sida.
No se trata de oponer diferentes formas de vida, sino de crear un modelo que reconozcan la interdependencia de esas formas de vida, algo que conseguiremos alejándonos del ruido de los dogmáticos sin memoria.
ARQUEOLOGÍA DE LA GUERRA CIVIL. CÓRDOBA, 1936.
Juan Galán, estudioso de nuestras calles
También me ha comentado que se ha entristecido por el ataque que hemos sufrido en el foro el cual visitaba. He aprovechado la ocasión para invitarle a participar en el blog pues estoy seguro que sus aportaciones pueden ser de gran valor y entre todos podemos profundizar en nuevos temas aportando cada uno lo que sabe sobre Córdoba. Es mi deseo encontrarle pronto entre nosotros.
Desde aquí le mando un afectuoso abrazo.
Paseo por nuestra historia
Cuestión de prioridades.
por Juan Antonio Hormigón
ADE-Teatro nº 124, Enero / Marzo 2009
lunes, 16 de marzo de 2009
Hipocresía cofrade
Es curioso que esa idea del "derecho a la vida" se aplica en función de los puntos de vista políticos de la jerarquía eclesiástica y de los dirigentes de estas hermandades. No hubo la más mínima respuesta contra la guerra de Irak llevada a cabo por el Gobierno español y otros gobiernos occidentales y que tantas muertes ha causado. ¿No tenían derecho a la vida los iraquíes? ¿por qué aquella iniciativa del gobierno del PP, cuyo comienzo fue cercan al tiempo de la Semana Santa, no tuvo respuesta? ¿los iraquíes no son personas, no tienen ese derecho a la vida, no tienen familia? ¿No se podría aplicar el llamado derecho a la vida a la pena de muerte y actuar contra quienes la ponen en marcha? ¿no tienen derecho a la vida los presos de Guantánamo que han sido torturados y encarcelados sin acusación? ¿No podrían los cofrades manifestarse contra la tortura? Pero hay más: ¿no tienen derecho a la vida todos los enfermos que pueden curarse por la investigación con células madre embrionarias? ¿No tienen derecho a ejercer y desarrollar su vida las personas que declaran su condición homosexual en igualdad con los heterosexuales? Un niño se ha curado de su grave enfermedad mediante un hermano nacido mediante selección genética del embrión, ¿no tiene ese niño derecho a la vida? ¿ hay que dejarlo morir? Otra más, ¿no tienen derecho a vivir su vida y su muerte con dignidad todas las personas sin que se les niegue los cuidados paliativos o su deseo de no sufrir la prolongación innecesaria de la vida cuando no quieren sufrir más? ¿eso no es derecho a la vida? Pero podríamos seguir ¿quiénes asesinó Queipo de Llano no tenían derecho a la vida? ¿por qué su mujer sigue dando nombre a una Iglesia y su fajín forma parte de un paso? ¿por qué está enterrado en la capilla de una cofradía? En resumen, los hermanos mayores de las cofradías andaluzas ni que decir tiene que tienen todo el derecho del mundo en expresar sus puntos de vista. Pero que se apliquen el cuento a todos los órdenes de la vida y no sean más hipócritas.
Fernando Santiago en EL PAÍS