jueves, 5 de febrero de 2009

El don de la oportunidad

Cincuenta mil euros, con la que está cayendo, parece una cifra excesiva para emplear en una simple reorganización del organigrama del personal municipal.

Y ya puestos a exhortar, la Regidora tal vez haría bien en aprovechar el dulce momento que atraviesan sus relaciones con Cajasur y que sea ésta la primera en hacer honor a su razón de existir, es decir, la colaboración en el desarrollo de la ciudad. El centro neurálgico de este apoyo se centra en estos momentos en el endémico tejido empresarial de pequeña y mediana factura.

Está muy bien desempeñar el papel de eco del partido en el gobierno, pero centrarnos en la casuística local tampoco sería mala idea.