viernes, 13 de febrero de 2009

¿Agenda? ¿cultura? ¿independencia?

El Día de Córdoba tiene una sección fija en Cultura donde da cuenta de las exposiciones que pueden verse diariamente en la ciudad. En ella no hay ni rastro de La Sexta Mirada, una exposición promovida por El Ministerio de Asuntos Exteriores y la empresa cultural La Caja del Agua. Esta exposición, que anteriormente ha estado expuesta en la sede del Instituto Cervantes de Bruselas, y a la que El Diario El País dedicaba el día de su inauguración un extenso artículo, ha sido omitida de esta agenda que sin embargo da la impresión de abarcar todo el panorama de exposiciones de la ciudad.
No es la primera vez que quienes participamos en esta exposición, hemos sido silenciados en las distintas acciones que hemos llevado en la ciudad. Esto no es un descuido, que sería malo, sino una lamentable inclinación de amiguismo que este periódico ejerce continuamente desvirtuando su finalidad de independencia y objetividad. Nos dan lo justo, ni un gramo más. Yo esto que digo lo veo con claridad, y se que es así, pero quienes desconocen el asunto, y siguen la vida cultural de la ciudad, lo único que ven es un diario que tiene su información incompleta, lo cual les perjudica más a ellos que a nosotros, pues por mucho apoyo institucional y amigos en el "taco" que se tengan, es sabido que cuando no se gana los amigos desaparecen. Esto es lo que yo vaticino a un periódico que juega tan bajo e interesadamente con la información que brinda a sus lectores: Están condenados a cerrar más pronto que tarde, y lo lamento de veras, porque esta ciudad necesita de la pluralidad de los medios de información. Pero mientras estos se dediquen a echarse pajas entre amigos día tras día, su onanismo intelectual sin pudor, acabará salpicando y manchando sus datos de difusión y de credibilidad hasta tener que prescindir de ellos.
Por último decir que es inútil el "no trabajo" que están haciendo con nosotros, ya que la inauguración resultó un éxito de público que abarrotó las dos plantas de la Casa Góngora (porque también nosotros tenemos muchos amigos), fue tratada con la dignidad que merece por medios mucho más independientes que este, y no van a conseguir su oscuro propósito porque nosotros seguimos trabajando, solos, sin la ayuda de estos sobadores profesionales y poniendo en nuestro trabajo solo eso; trabajo, sinceridad y honradez, mucha honradez, tanta que molesta.

Pd. Disculpar que use este medio para esto, pero es que me tienen hasta los mismísimos.