jueves, 19 de febrero de 2009

Vieja y nueva cultura del agua

Qué envidia de aquellos alumnos que hayan podido gozar de sus clases. Federico Aguilera Klink, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de La Laguna, da un repaso a distintos aspectos ambientales y políticos, centrándose en el agua, en esta entrevista que recomiendo leer de principio a fin. Os dejo con un fragmento de la misma donde explica muy bien las diferencias entre la vieja y la nueva cultura del agua por la que él, entre otros muchos expertos, lucha.

"Hay tres aspectos que permiten establecer una distinción adecuada entre ambas sin extenderse demasiado. La vieja cultura del agua parte de que la escasez es, siempre, física por lo que siempre es necesario construir más embalses y trasvases (o plantas desalinizadoras de agua de mar), siendo la toma de decisiones habitualmente autoritaria, aunque los decisores hayan sido elegidos en elecciones digamos democráticas. Por el contrario, la nueva cultura del agua asume que la escasez está socialmente construida, lo que significa que no hay gestión del agua sin gestión del territorio y que la toma de decisiones tiene que ser realmente democrática, basada en el debate público y en contar con la gente que, habitualmente, tiene mucho que decir. De nuevo, para la vieja cultura un río es un tubo y para la nueva un río es un organismo vivo integrado en su cuenca y que tiene que llegar al mar. (...)

Inicialmente la escasez puede ser física, es decir, que llueve poco, como ocurre en Lanzarote o Almería. El problema es que esa escasez puede llegar a convertirse en una escasez socialmente construida o condicionada si decidimos que no hay límite a la agricultura o a la construcción de urbanizaciones y hoteles. Así pues, da igual que construyamos embalses, trasvases o plantas desalinizadoras. Nunca será suficiente. Acabaremos con los ríos y transformaremos la escasez física de agua en escasez socialmente construida y en escasez de energía. No olvidemos que las desalinizadoras funcionan con petróleo. Lo mismo puede ocurrir en zonas lluviosas si se trata de implantar un uso del territorio que genere una necesidad insaciable del agua."