lunes, 2 de marzo de 2009

El precio del deseo



Frasco de colonia "Belle Haleine. Eau de Violette". Diseño de Marcel Duchamp. Algunos dieron la cara, como por ejemplo: El magnate francés Franck Girard y Penny Pritzker, propietaria de la cadena hotelera Hyatt, que protagonizaron un encarnizado duelo para apropiarse de un pequeño frasco de colonia, de 15 cm., diseño de Marcel Duchamp. El frasco, fechado en 1921, y de la época Dadá, contenía una colonia llamada:"Belle haleine. Eau de toilette". Y, pujando y pujando, el frasquito llegó a venderse a Franck Girard por la impresionante y demencial cifra de 8.900.000 euros!!! Aquel mismo día, 80.000 franceses eran despedidos de sus puestos de trabajo, y la Bolsa caía un 4%. En un momento de crísis tan espantoso no me pareció ni correcto, ni conveniente que se hiciese tanta publicidad, en los medios informativos de todo el mundo, y se ventilasen esas cifras astronómicas e incomprensibles para la gran mayoría. Espero y deseo que estos caprichosos multimillonarios dediquen un "pellizco" equivalente a la beneficencia, porque tales noticias incitan al comunismo. MAHATMA GANDHI dijo: "El capital no es un mal en sí mismo. El mal radica en su mal uso".

Este imperdible texto me lo he encontrado en un blog de la revista HOLA! donde se da con pelos y señales, datos sobre la venta de los muebles del pisito de Yves Saint Laurent et Pierre Bergé (no os lo perdáis).
¿Qué porqué me interesa este asunto? pues porque China le acaba de dar una patada en los dientes y muy bien dada, a los piratas ingleses expoliadores y comisionistas del patrimonio mundial. Le han dicho: "tú tienes tus leyes pero yo tengo las mías"
La jugada ha sido maestra y los han pillado con los calzones bajados, mi enhorabuena a los artífices de este golpe contra las mafias oficiales del expolio mundial. Un país que ha construido sus propias reglas para hacerse con el monopolio de la venta de arte venga de donde venga, que juega con dos barajas y que grita por la desaparición de los paraisos fiscales, pero tiene mucho cuidado de que Europa no le toque ese negocio genético que mantienen desde hace siglos y qu no es otro que la Piratería.
¡Que os den morcilla, mamones!